Hoy en día, el trabajo en equipo se ha vuelto un aspecto
bastante común. Escuchamos el concepto, sabemos realmente de lo que se trata,
sin embargo, ¿lo ponemos en práctica de manera óptima, o inclusive, suficiente?
Juntos hemos llegado al mismo interés de preguntarnos ¿cómo
es que podemos fomentar el trabajo en equipo con personas cuyas áreas de
desarrollo son totalmente diferentes a las nuestras? Dentro de nuestro propio
equipo de trabajo nos encontramos dos estudiantes de comercio, uno de
arquitectura y uno de ingeniería mecánica. Al momento de plantearnos una
situación hipotética en la que pudiéramos trabajar y colaborar en el mundo
actual, pudimos darnos cuenta de que a pesar de tener carreras, áreas y
habilidades muy distintas, podemos complementarnos unos a otros. El caso que se
nos vino a la mente fue una empresa constructora; dentro de ella el arquitecto
se haría cargo de la proyección y construcción de obras, el ingeniero mecánico podría
estar a cargo de toda la maquinaria, así como de su mantenimiento óptimo, y las
licenciadas en comercio podrían buscar materiales de construcción en otros
países con el fin de encontrar mejor calidad y disminuir el costo,
importándolos a México y estableciendo relaciones con proveedores.
Las ventajas del trabajo en equipo son bastantes, pero
entre ellas se encuentra la expansión de la percepción, una mayor gama de
soluciones e inclusive la división del trabajo. Al momento de asignar tareas a
personas capacitadas en un área específica, se asegura que cada parte se
realice de manera óptima, ya que como sabemos, una persona no puede hacer todo.
Dentro de nuestro punto de vista, a pesar de que muchas
veces nuestros compañeros de trabajo pertenecen a áreas muy distintas a las
nuestras, siempre van a aportar algo a nuestro desarrollo de día a día.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario